jueves, 15 de julio de 2010

A un Sansirolé

Me había prometido a mí mismo no ocuparme nunca más de semejante perdulario que se aupó al poder usando un partido político que debería haber desaparecido del panorama español hace más de cien años , ahorrándonos así mucho dolor y no poca sangre; pero los acontecimientos empujan, a veces de manera irresistible, por lo que he terminado con el voluntario alejamiento de esta máquina de escribir aunque sea sólamente para desahogarme, y me sale lo que sigue:

En dañar el que más cunde,
en mentir siempre el primero,
estólido Zapatero
se empantana y no se hunde;
flota porque está vacío,
sin peso, como de corcho,
prototipo de patocho,
piragüero ya sin río,
pirante soso y malaje
que nos coloca en un tris
de acomodar el país
a su tiñoso pelaje.
¡Véte con tu malevaje,
deja que España trabaje
y que el bien estar abunde!.
-----------------------------

No hay comentarios:

Publicar un comentario