jueves, 4 de marzo de 2010

Desde que me conozco he sentido la necesidad de sentarme de vez en cuando a pensar y escribir, y siempre rompí lo que escribía bajo la consigna personal "que los desasne su padre": ¿Egoísmo?: pesimismo.
Hasta que, un buen día, mi hija menor me pidió que no rompiese mis "cosas", que se las diera; así lo hice y las fué acumulando tras leerlas, animándome a seguir.
Fué mi primera lectora. Más adelante sentí el prurito de probar si alguien publicaría lo que escribiera y empecé a remitir a algún periódico alguna muestra que, para gran sorpresa mía, era publicada, hasta que...noté que la puerta se cerraba...y se cerró de golpe. Sanseacabó.Punto.
Hoy he descubierto la posibilidad se sentarme a pensar, solo o en compañía, ante una ventana abierta a la libertad y, aspirante a respirar sin condiciones, aquí estoy. Veremos lo que dura la cuerda.
Aquí estoy y estaré para decir cosas. Como éstas:

Mientras unos vitorean
a Ronaldos y Raúles,
otros, cucos, pastorean
el hondón de los baúles
que guardan los privilegios.
No harán falta sortilegios
pues, tal cual derrota el país,
no llegarán los dineros
para pagar zapateros
ni frívolas flores de lis.
--------------------------.

No hay comentarios:

Publicar un comentario