miércoles, 7 de abril de 2010

Difíciles despertares

Esta mañana me he despertado como mareado, sintiéndome tonto; sin comprender la durísima realidad que nos rodea, esquinada, impía.. y con un ignaro al timón del barco en que, a la fuerza, viajamos hacia no se sabe dónde, aunque presintamos lo peor.

Un ignaro que forma parte de esa legión de desalmados que, reclamándose la izquierda política no son más que una tropa que hoy pesa sobre España vestidos de cazadora, avaricia y odio. Ha pasado ante mis ojos un país de mentirijillas, representado en un rey de miga de pan y presidido y mandado por el susodicho sujeto que se está yendo de vareta (por lo que se inventa bobada tras bobada sin llegar ni a conseguir el chiste), que no cree ni en la nación, con ministra de defensa separatista y otra de economía que es un único y profundo error con patas, que está sin estar pero se queda, con jueces chuscos y otros de horca y cuchillo a los que se califica seriamente de estrellas, con una ley de leyes que nadie en el poder o en los minipoderes respeta lo más mínimo; con la religión mayoritaria perseguida y una legión de pobres de pedir a los que se roba desde arriba la limosna que vergonzantemente han conseguido y encima se les pide el voto para seguir con la misma canción ya que no se sabe otra. Esto no es serio aunque resulte trágico. Y así me perdí entre pensamientos.

Nadie es feliz por sorteo,
ni hay felicidad en venta,
tampoco pagando renta,
ni se regala o se fía,
ni se adquiere por herencia,
ni hay quien la siembre a voleo;
no se enseña, sí se aprende,
ser feliz sólo depende
de incubar mucha paciencia,
de analizarse con calma
y de bregar cada día
consciente de tener alma.
-------------------------------

1 comentario:

  1. Ya van dos consejos-poemas sobre la felicidad que me has regalado, sigo apuntándolos para guardarlos cuando el desánimo o el enfado intente poder conmigo.

    ResponderEliminar