Hoy día el que trabaja es sólo un trabajador. El título de obrero no se da gratuitamente, antes bien se gana en la acción sindical frente al capitalista y yo no me puedo imaginar a San José de pancartista; y menos de trabajador liberado del trabajo.
La Iglesia debería reflexionar y adaptarse a las nuevas realidades, dedicando este día al que llaman fiesta del trabajo (en clarísima contradicción entre términos) a San José Autónomo. ¿A que estaría más en consonancia con los nuevos tiempos en que lo que mejor hacen los obreros es fiesta?. Fuera, pues, San José O., loor a San José A.
Si quieres vivir a gusto
y disfrutar de la fiesta...
mejor échate la siesta
y curra sólo lo justo.
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