¿Habrá algo que estas amebas no fagociten?. No quería ver cómo al Papa se la jugaban sin que, inocente, lo percibiera. ¡Y bien a la vista estuvo!.
No quería yo ver por televisión el transcurso de la visita papal por una Barcelona trufada por el rampante nacionalismo eclesial, con el que no quería toparme ni mediando el televisor, pero está escrito que sólo me libraré de él por la muerte; la mía claro.
Y así fué como no pudiendo resistir la tentación de contemplar el maravilloso espectáculo que constituye el rito de consagración de una basílica, conecté en mi televisor la emisora de Intereconomía a fin de admirar la unción del altar con el crisma que, entre los clásicos latines, había de derramar la mano del Papa .
¿Ahí estaba!. El nacionalismo insidioso, solapado, hipocritón y miope, tan ambicioso como cobarde, cruel y corto de entendederas, había arañado en el frontis del altar de durísima y lujosísima piedra (dicen que pórfido traido del Irán) una visible cruz sobre una disimulada señera que en aparente acto de eclosión estaba presidiendo la ceremonia e instalándose para la eternidad soñada por los malandrines que burlaban una vez más, con la ostentación y la avaricia, el espíritu que animó al imaginador del templo, muerto en el anonimato, sobre una vía de tranvía, con unos céntimos y un puñado de frutos secos en el bolsillo por toda fortuna material.
Harto como estoy de ver a esos camaleones reptar por todas las rinconadas me fuí de la televisión con mi nausea imaginando cómo estarían gozando en su negro interior los autores de esa nueva felonía mientras el lelelí del moro galopa ya desde lo que queda del delta del Llobregat hasta sus fuentes y el hueso de la verdadera Cataluña se deshace cariado por el hedonismo y el relativismo moral que sus raptores se niegan a ver.
-.CAINITAS.-
Al hombre, que en su alma lleva escrito
el lema de su alta dignidad primera
como hijo de Dios, nunca altanera
posesión idolátrica de un mito
de colorín con sueños de paisito
valor le añadió, más fué quimera
sin más corporeidad que la de rito
de falsa religión, tan patriotera
como lejana del divino grito
que Jesús muriente en la cruz era
del regreso al Padre ya a la espera.
Jamás hombre cabal haría un hito
de patria, guión, color, lengua o bandera
que en él nuevo Caín dejase inscrito.
(pasado por fax al Cardenal Carles, Arzobispo
de Barcelona el 6/6/2000,aludiendo al logotipo
del arzobispado : una cruz arropada en una
señera).
¿Ahí estaba!. El nacionalismo insidioso, solapado, hipocritón y miope, tan ambicioso como cobarde, cruel y corto de entendederas, había arañado en el frontis del altar de durísima y lujosísima piedra (dicen que pórfido traido del Irán) una visible cruz sobre una disimulada señera que en aparente acto de eclosión estaba presidiendo la ceremonia e instalándose para la eternidad soñada por los malandrines que burlaban una vez más, con la ostentación y la avaricia, el espíritu que animó al imaginador del templo, muerto en el anonimato, sobre una vía de tranvía, con unos céntimos y un puñado de frutos secos en el bolsillo por toda fortuna material.
Harto como estoy de ver a esos camaleones reptar por todas las rinconadas me fuí de la televisión con mi nausea imaginando cómo estarían gozando en su negro interior los autores de esa nueva felonía mientras el lelelí del moro galopa ya desde lo que queda del delta del Llobregat hasta sus fuentes y el hueso de la verdadera Cataluña se deshace cariado por el hedonismo y el relativismo moral que sus raptores se niegan a ver.
-.CAINITAS.-
Al hombre, que en su alma lleva escrito
el lema de su alta dignidad primera
como hijo de Dios, nunca altanera
posesión idolátrica de un mito
de colorín con sueños de paisito
valor le añadió, más fué quimera
sin más corporeidad que la de rito
de falsa religión, tan patriotera
como lejana del divino grito
que Jesús muriente en la cruz era
del regreso al Padre ya a la espera.
Jamás hombre cabal haría un hito
de patria, guión, color, lengua o bandera
que en él nuevo Caín dejase inscrito.
(pasado por fax al Cardenal Carles, Arzobispo
de Barcelona el 6/6/2000,aludiendo al logotipo
del arzobispado : una cruz arropada en una
señera).

La buena noticia, aquí y ahora es ésta: la iglesia catalana se muere. A la dedicación de la Sagrada Familia, sólo asistieron cinco sacerdotes de Sabadell del millar que concelebraron, lo cual tiene doble explicación: los nacionalistas no querían ir (he aquí la demostración palpable del cisma) y... ¡que ya casi no quedan!. Dos de los que acudieron a concelebrar con el jefe de la Iglesia Católica son mexicanos y un tercero es de los jóvenes de la nueva evangelización. Así que me puse a echar cuentas y llegué a la feliz conclusión de que la iglesia catalana está prácticamente finiquitada, aunque todavía nos sacuda con la cola del diablo, viejo y refunfuñón, como los curas nacionalistas. En Ca n'Oriac, Can Puiggener o Torre-romeu las misas ya son mayoría en español: feliz resultado hoy de la misión desde Hispanoamérica. La esperanza ya se ha abierto paso y arrasará, con un soplo, con las agarraderas falsas que les quedan en el Palau de la Generalitat, porque el cristianismo vuelve a ser auténtica fe, llana, humilde y clara. Los ropones, exactamente, se están quedando en fósil.
ResponderEliminarÁlex
Todo está trufado, el camino cada vez se cierra más...Esta semana mientras Álex y tú reflexionáis sobre el nacionalismo en la Iglesia yo lo he hecho sobre el nacionalismo en los colegios. El otro día a la entrada del colegio nos quedamos de charla cuatro madres y yo, dos colombianas, una gitana y una madre del "país" pero castellano-parlante (defecto grave porque no la han conseguido integrar).
ResponderEliminar¿Cómo es posible que todos sus hijos tengan dificultades de aprendizaje?, muy fácil si el mensaje no llega la comunicación no se da y el resultado es el desierto. Así se sienten estas madres en el desierto. Pecados de cada uno: El gitano sólo sabe los colores en castellano (inútil), los colombianos se cierran en banda con el nuevo idioma que les quieren imponer (no entienden nada, 6 horas cada día sin entender ni papa, durísimo) y la del país va haciendo pero le ha comentado la tutora que su madre debería hablarle un poquito más en catalán, mejoraría resultados (chantaje en toda regla.) Me fui un poco triste a casa porque además de todo esto yo ya ando ayudando a un dominicano a que aprenda a leer, a un colombiano a que desentrañe las dificultades de un libro mal echo de Coneixement del Medi (editorial catalana, como no) y a un chavalín a estudiar un idioma que no es el materno. ¡esto es un desastre! Un beso, Ana