Los misterios (para mí insondables) de la informática ha pulicado, sin mi consentimiento consciente, un trozo del escrito que sobre el tema iba desarrollando; comoo no me permite reentrar en mi propio texto, continuaré con él como pueda hasta concluirlo...con el permiso de este trasto que tengo entre las manos, o mejor : que me tiene entre sus fauces.
Sigo, pues.Con respecto al proyecto de la Geli (no creo que el apellido tenga relación con el hielo en dama tan calentorra) he de reconocer que puede entenderse plausible que quiera enseñar lo que vive, máxime en una Cataluña obsesionada y obsesa con promover todas las cuestiones lingüísticas, o sea de la lengua.
Además, conocidísima es la habilidad de Cataluña en el terreno de la música, con el violoncello, la tenora y todo eso; no estará de más hacer de los mozalbetes unos virtuosos en el tañido de la flauta de Bartolo para que así pueda tan antiguo y señero instrumento incorporarse , tan pronto se alcance la soñada independencia, como uno más, y quizás el más humano, a todas las coblas.
Y no diré más para no cabrear a este badulaque de computador al que temo más que a la mismísima muerte a plazos. Así que adiós y... Ahora recuerdo ( no sé a qué viene) que hubo un banquero italiano que apareció misteriosamente colgado bajo uno de los puentes de Londres y que se apellidaba Gelli, eso sí, con doble ele, de nombre propio Lucio, nombre de pez.
No rebusques por el orbe
la causa de tu mal rollo:
pues nada o nadie te absorbe
cuando te montas el pollo.

Acabo de ver que en un conocido instituto de mi ciudad los profesores han ofrecido un espectáculo (no me atrevo a decir que sólo teatral), tan al uso en este final de curso en el que parece que todo vale, en el que escenifican un 'full-monty' que despertó gran expectación entre el alumnado. ¿Qué pasa? ¿Que no os va la marcha, sosos que sois unos sosos?
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