El cáncer mortal que aqueja a España es la entronización de la mentira como concepto y método de la res publica, paciente engañado por curanderos que le prometen la curación lanzando huesos al aire.
La crisis no es sólo nuestra. La ruina sí. la ruina es primero moral y luego económica. Los políticos quisieron hacerse ricos y defienden sus privilegios y sus sueldos. La gente ha empezado a entenderlo. ¿Lo aceptará?.
La crisis es la escoba que barre la podre. Hay que ir enterrando los cadáveres a medida que se vayan produciendo; hay sectores enteros ya putrefactos de puro muertos. Eso es la crisis : el impulso de limpieza, la resección de lo necrosado, la amputación por gangrena.
¿Tendremos con qué llenar los vacíos que la limpieza de lo podrido deje?, ¿nos veremos obligados a llevar a cabo el relleno con lo menos sucio tapándonos la nariz y expuestos a la recaída?.Porque el déficit puede corregirse pero la indecencia no.
Aquí lo que hay es una tragedia bufa, en la que todo es mentira, pura apariencia...¿acabaremos convirtiéndola en un basurero de verdad?. Dios, ¡Qué duda!. Recapitulemos:
- El Gobierno es una banda de incompetentes cuya mayoría no ha trabajado en su vida.
- Los sindicatos estan en manos de dos sujetos cuyo currículo laboral no existe o, al menos, es absolutamente desconocido y jamás han cotizado a la seguridad social.
- La patronal : dirigida por un empresario quebrado.
- El Estado autonómico : económicamente insostenible.
- El mercado : no existe, lo han echado abajo los mercaderes (políticos metidos a economistas).
- La huelga general, tan temida por Zapatero, pertenece a la protohistoria de la lucha de clases.
- La oposición ...¿qué oposición?.
- Los Ayuntamientos, en quiebra indiscutible.
- La banca...en ruina bajo el peso de millones de pisos valorados en los balances a precios irreales.
¡Bendita sea una crisis que tal vez barra cuanto antecede!.
¿Qué se cuece del Estado en la sentina?
¿hay cocina?.
Y ¿qué escurre por los desagues de sus letrinas?
Cagarrinas.
De tanto verse al espejo se creen terror.
Son un error.
Bendito quien nada vale
y lo sabe;
no seré yo quien lo avale
ni lo alabe,
Pero al cabo
será de Satanás sólo su rabo.
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Me quedo con todo el artículo (bravo!), pero comento dos detalles.
ResponderEliminarPrimero, el de la banca atrapada en los millones de pisos-pompa. Sería la imagen que sintetiza esta crisis de irrealidad estallada. Y es cierto que la historia siempre ha barrido sin piedad los artefactos, las entelequias, las excrecencias.
Segundo, el de los empresarios, o mejor dicho, los denominados representantes de los empresarios. Me sorprendió mucho oír a José Antonio Segurado reconocer que las organizaciones empresariales también reciben subvenciones estatales millonarias, no de la magnitud del Ministerio de los Sindicatos, pero millonarias desde luego... Demoledor oxímoron.
Aquí la única división de clases que hay es la de los que chupan y la de los que pagan. Y en lo moral, los del todo vale/valgo para todo y los del nada vale lo que valgo.