jueves, 10 de junio de 2010

Pelé, Melé y el palo la escoba

Cuando yo era algo más jóven el Brasil arrasaba en fútbol. De que la selección española no ganara ni un chocho ya se cuidaban los numerosos jugadores vascos y catalanes que la integraban; ¿y la gente, la buena gente de España que luchaba el día a día y se afanaba incansablemente en el empleo y en el sobreempleo?. La buena gente española miraba aquellocon cierta ilusión pero como un ajeno espectáculo, aplaudía a un Brasil en el que no habría querido vivir y miraba al mañana con una fe ensordecedora.
Leo en la prensa que Bono (el hipócrita mayor del reino) y Rajoy (el tonto oficial del gobierno) se han subido entusiastas , juntos y revueltos, al carro de la selección española de fútbol; incluso dicen que su buen estado de forma es la prueba más evidente de que España es una (el Califato) y no diecisiete territorios (taifas). Más les valía dedicarse a cosa más útil que decir bobadas (por ejemplo a reconstruir España), y poner el resto de sesos de que dispongan al servicio de la arruinada economía que está en la base de nuestra presumible catástrofe como país.
Bono es lo que se llama un populista y busca eso: el calor del populacho para engatusarlo en propio provecho, aumentando con ello su cuantioso rápidísimo patrimonio por el procedimiento de mantenerse en la proximidad de la fuente de autorizaciones, permisos y prebendas; en cuanto a Rajoy...que cuando quiera darse cuenta (tarde, como siempre) ya no estará ni en el carro a que se ha subido con el trilero y su habitual alegre inocencia (¡arsa, pilili!).
En fin, por lo que a mí respecta, estoy convencido de que lo mejor que podría ocurrirnos era que nos eliminasen del campeonato a las primeras de cambio: ahorraríamos muchísimo dinero (en picos, palas y azadones) que no tenemos y necesitamos como el comer y podríamos dedicar nuestra capacidad de trabajo a resolver el problema (único) que nos aqueja y amenaza con hacernos desaparecer del mapa de las naciones para refocilo de los judas y caínes que tanto abundan por estos lares. Problema que no es otro que mandar a Zapatero a la tumba o a la cárcel por haber robado el pan a tantísimos pobres mientras jugaba a las casitas como el niño malcriado y caprichoso que es, y rehacer lo deshecho.
Tú, que el poder magnificas
y eso mismo te pervierte,
piensa en cual será tu suerte
si tu futuro edificas
sobre hambre y sobre muerte.
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