Conmemoramos hoy la venida entre nosotros (hace la friolera de 2010 años) de un hombre de extraña autoridad, gastada en anunciar a los oprimidos las bienaventuranzas y las obras de misericordia; que iba de aldea en aldea, en el último y más mísero rincón del inmenso imperio romano, haciendo el bien y predicando la alegría, la vida y el amor de un Dios muy distinto del belicoso, autoritario y vengativo al que los judíos, como él, rendían culto.
Curaba a los enfermos, exorcizaba el dolor, profetizaba una igualdad entre los hombres que subvertía las instituciones de la época; sembraba compasión y ternura y, mientras acogía a pobres y desvalidos, flagelaba con ira a los soberbios y rechazaba a los instalados; con el perdón siempre en mano creaba parábolas de compasión infinita y de humilde servicio.
La gente le escuchaba y sentía la necesidad de limpiar su corazón del negro tizne del pecado (infracción a la ley de la caridad y la humildad) y, al intuir verosímil al Dios que anunciaba y proponía, le tomaron como ejemplo y meta y, una vez limpio el corazón, le siguieron hasta dar la vida por El para descansar eternamente en su esperanza.
El silencio de Dios torna
a un mundo que vive ciego;
pido que su gracia luego
le acoja bajo su manto,
librándole del espanto
que ve con ojos que entorna.
------------------------
Curaba a los enfermos, exorcizaba el dolor, profetizaba una igualdad entre los hombres que subvertía las instituciones de la época; sembraba compasión y ternura y, mientras acogía a pobres y desvalidos, flagelaba con ira a los soberbios y rechazaba a los instalados; con el perdón siempre en mano creaba parábolas de compasión infinita y de humilde servicio.
La gente le escuchaba y sentía la necesidad de limpiar su corazón del negro tizne del pecado (infracción a la ley de la caridad y la humildad) y, al intuir verosímil al Dios que anunciaba y proponía, le tomaron como ejemplo y meta y, una vez limpio el corazón, le siguieron hasta dar la vida por El para descansar eternamente en su esperanza.
El silencio de Dios torna
a un mundo que vive ciego;
pido que su gracia luego
le acoja bajo su manto,
librándole del espanto
que ve con ojos que entorna.
------------------------
